Del porqué de las rayas de las cebras y otras grandes preguntas

Por en Naturaleza en Febrero 2, 2015
Cebras

Crédito imagen: Brenda Larison / UCLA

Durante toda su vida, el ser humano se hace preguntas profundas sobre su existencia y el mundo que nos rodea: ¿por qué estamos aquí?, ¿estamos solos en el universo?, ¿cuál es el sentido de la vida?, ¿por qué las cebras tienen rayas? Pues bueno, cada vez estamos más cerca de responder tal vez la más importantes de esas inquietudes.

Un equipo de científicos liderado por Brenda Larison de la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA) encontró al menos parte de la respuesta a por qué la cebras tienen su característico rayado: la cantidad y la intensidad de las rayas están correlacionadas con la temperatura del ambiente en el que viven, y su función parece ser la termorregulación. Perfecto, ya podemos descansar en paz.

El color y sus patrones son una muestra general de las capacidades de adaptación de muchas especies, desde las frutas hasta los humanos.  Las rayas de las cebras nos llaman la atención por ser tan inusuales, pero aún no se tiene toda la seguridad del porqué de sus características. De ahí su lugar entre los misterios que no dejan dormir a muchos.

Las cebras evolucionaron de los caballos hace más de 2 millones de años y los científicos tenían la hipótesis de que las franjas se desarrollaron por una o la combinación de estas cuatro razones: para confundir a los depredadores, para protegerse contra los insectos que transmiten enfermedades, para controlar la temperatura, y para tener una mayor cohesión social. Claro, a nadie le gusta que le confundan con esos simples caballos y sus teces aburridas.

La importancia de este nuevo estudio queda comprobada por su posición en la portada de la revista Royal Society Open Science. Larison y sus colegas examinaron algunas cebras de la sabana o común Equus quagga, la cual es la más abundante de las tres especies de cebras que existen (sí, son tres especies, ¿no sabías?) y tiene una variedad más amplia de patrones en sus rayas. Esta especie se encuentra desde el sur de Etiopía hasta la parte oriental de Sudáfrica, tienen 6 subespecies, y ninguno de sus ejemplares tiene las mismas figuras que los demás.

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Crédito imagen: Brenda Larison / UCLA

La conclusión: después de examinar 29 variables ambientales en 16 locaciones diferentes, la temperatura del lugar se volvió la forma más confiable de predecir la variación en los patrones en las franjas de las quagga. Las cebras en climas más cálidos tienen rayas más gruesas que cubren todo el cuerpo. En otros especímenes, particularmente en regiones con inviernos más fríos como Sudáfrica y Namibia, las rayas son más escasas, más claras, y más angostas. Es decir, tu mismo puedes saber si una cebra ha pasado un invierno en Oslo, o un verano en el desierto de Mojave con solo verla.

“Mientras que estudios pasados se han enfocado usualmente en la búsqueda de un solo mecanismo, nosotros ilustramos en este cómo la causa del extraordinario fenómeno es tal vez más compleja de lo que se había anticipado, con la temperatura jugando un importante papel”, dijo Thomas B. Smith, profesor de ecología y biología evolutiva de la UCLA.

Los investigadores del artículo argumentan que la asociación entre las rayas y la temperatura tiene varios beneficios que incluyen controlar la temperatura del cuerpo y protegerse de enfermedades transmitidas por los insectos. En efecto, otros estudios habían concluido que las manchas servían para protegerse de las moscas, pero esta nueva investigación le quita fuerza a esos resultados.

El año pasado, el investigador Tim Caro, también de la Universidad de California, afirmó que en las zonas donde existen más moscas, estos animales tienen más rayas; y donde hay pocas, pues tienen menos. Las rayas sirven para evitar la transmisión de enfermedades fatales, pues al parecer las moscas tienen un problema con la yuxtaposición del blanco y el negro; no les gustan las mezclas. (Quién pensaría que las moscas eran tan prejuiciosas). Larison, sin embargo, siembra una duda sobre las conclusiones del estudio de Caro al mencionar que existieron algunos problemas metodológicos en la medición. Para ella, la relación que se encontró con la presencia de moscas como los tabánidos o tábanos, puede estar sujeta a que este insecto está más presente en algunas zonas más cálidas.

Cuaga

Única foto de la subespecie cuaga (Equus quagga quagga). Este tipo de cebra se extinguió en 1883. La foto fue tomada en el zoológico de Londres en 1870.

También se pensaba que la variación de los patrones estaba relacionada con su capacidad de evadir a los depredadores. Las cebras son, quizá, la presa favorita de los leones. A través de simulaciones de computadores se ha empezado a pensar que las rayas sirven para desorientar a las fieras. Supuestamente, los patrones influyen en la forma en que se percibe el tamaño, la velocidad y la trayectoria del animal, algo parecido al efecto óptico que tienen las barras de rayas rojas que rotan en la entrada de las barberías norteamericanas.

Sin embargo, de ser así, uno esperaría que las rayas fueran más gruesas y oscuras en las zonas donde los encuentros con leones son más probables. No es así, pues la presencia de leones es constante en todas las regiones de África donde existen las quagga y los patrones varían en todas esas áreas. Además, siguiendo esa lógica, las cebras no serían la presa favorita de los leones y se notaría una abundancia de cebras comparadas con otros animales. Pero no, la carne de quagga sigue estando entre las preferidas en el menú de los felinos.

Otra investigación aparte, liderada por Daniel Rubenstien de la Universidad de Princeton, sugiere que las cebras con un rayado grueso tienen una temperatura externa de 5 grados Fahrenheit por debajo de otros animales con el mismo tamaño, como los antílopes, que viven en las mismas áreas. Pobres antílopes, nadie les dijo el truco para soportar esos fuertes veranos.

En fin, es una lástima que no podamos decir aún con toda seguridad el porqué de las rayas. Si bien la temperatura muestra una correlación, no podemos explicar del todo su función y la discusión continúa. Esto podría seguir trasnochando a muchos pensadores unas cuantas horas más. Por nuestra parte, ya te hemos mostrado una respuesta justificada a una de las preguntas más importantes de la existencia. Ahora te quedamos en deuda con las demás. Si te interesa saber del sentido de la vida, pues lo único que podemos hacer por ti es recomendarte una película de Monty Python.


Artículo escrito con información publicada por la University of California – Los Angeles

Referencia

Larison, R. J. Harrigan, H. A. Thomassen, D. I. Rubenstein, A. M. Chan-Golston, E. Li, T. B. Smith. How the zebra got its stripes: a problem with too many solutions. Royal Society Open Science, 2015; 2 (1): 140452 DOI: 10.1098/rsos.140452

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